viernes, 2 de enero de 2015

Significado de la tradición humanística para las ciencias del espíritu en Gadamer



Significado de la tradición humanística 
para las ciencias del espíritu en Gadamer

José Luis Herrera
Universidad Nacional Federico Villarreal

Los nuevos descubrimientos de los Ciencias de los siglos XVI y XVII impactaron profundamente y produjeron una reflexión y reconsideración profunda, la ciencia conmovió a los hombres más cultos de la época allí donde se había buscado la sabiduría por siglos, en la biblia, Platón y Aristóteles parecían tambalear y se agitaban ante los vientos de los nuevos descubrimientos; debemos recordar que en el renacimiento el hombre busco la sabiduría retornando a los griegos, el humanismo había afectado toda la cultura y sin embargo las nuevas posiciones de Galileo, Kepler y Newton se consiguieron utilizando métodos muy diferentes a los que habían podido vislumbrar los griegos, todo esto no podía sino causar un profundo impacto y en hombres de elevado espíritu reflexivo como Descartes y Bacon produjeron discursos que trataban de explicar o vislumbrar los nuevos caminos que podrían llevarnos a la verdad. Tanto Descartes como Bacon se preocuparon por el método, es decir, establecer un conjunto de pasos ordenados que nos permita acceder de una manera rigurosa a la verdad científica. El triunfo que significo la física Newtoniana fue tan grande que se convirtió en modelo para investigaciones en otros campos y el S. XVIII se declaró heredera de Newton, tanto en matemáticas como en física y astronomía se siguió sus pasos y en las nuevas áreas como química, electricidad, etc. se busco emular su método esto pronto produciría nuevas reflexiones en las mentes profundas de los pensadores de la siguiente generación.
Kant, el gran filosofo de la ilustración, en un gesto genial transformo a la filosofía de su tiempo al desarrollar una crítica de la razón es decir al poner su acento ya no en como es el mundo sino en cómo y hasta donde podemos comprenderlo. Kant asumía que la humanidad había llegado ya a la época de la razón y pensaba que la física newtoniana representaba la verdad cuyo conocimiento trabajosamente el hombre había arrancado a la naturaleza; por ello su análisis del conocimiento, en cierta forma se restringe al conocimiento científico y no considera otras formas de conocimiento humano como son el conocimiento vulgar. Esto posteriormente abría de derivar en teoría de la ciencia.


Las ciencias del espíritu, tales como la historia, la sociología, etc. tuvieron también un gran desarrollo al cual también correspondió una mayor reflexión filosófica sobre sus fundamentos. La autoreflexión lógica de las ciencias del espíritu, que en el siglo XIX acompaña a su configuración y desarrollo está dominada enteramente por el modelo de las ciencias naturales. Hume había desarrollado un análisis de la inducción y su importancia en el desarrollo de la ciencia y J.S. Mill pensó en aplicarlo a las ciencias morales como él lo llamaba. El mismo Hume en Treatise, había establecido que en cuanto a las ciencias humanas se pueden descubrir ciertas regularidades a través de la inducción que permitan hacer predicciones independientemente de si hay o no causalidad entre los eventos estudiados. Esto ha dado ciertos resultados, por ejemplo en la sicología de masas, pero la experiencia del mundo sociohistórico no se eleva a ciencia por el procedimiento inductivo de las ciencias naturales, pues por mucho que opere en esto la experiencia general, el objetivo no es confirmar las experiencias generales para alcanzar el conocimiento de una ley del tipo de cómo se desarrollan los hombres, los pueblos, los estados, sino comprender como es tal hombre, tal pueblo, tal estado, que se ha hecho de él, o formulado muy generalmente, cómo ha podido ocurrir que sea así.

Por otro lado: Helmholtz distinguía dos tipos de inducción: inducción lógica e inducción artística instintiva. En su famoso discurso de 1862, no se trataba de que se distinguieran lógicamente sino sicológicamente, ambas aplicaban la inducción, pero la inducción artística instintiva, que serviría a las ciencias del espíritu seria en cierta forma una conclusión llevada a cabo de una forma inconsciente basada en el conjunto de casos de la experiencia social, el científico social extrapolaría que situaciones similares habríanse dado en las otras épocas, este es un proceso inductivo; puesto que de casos particulares se concluye para el nuevo caso que se está investigando, y es inconsciente en cuanto que la inducción se realiza sin saber que se hace, esto requería un cierto tacto, además otras capacidades intelectuales, como riqueza de memoria y reconocimiento de autoridades. El concepto de inducción le era familiar por la lógica de Mill.

Dilthey, a pesar de su profunda reflexión sobre el método histórico, también se dejo influir por el método natural científico y del empirismo de la lógica de Mill, aunque paradójicamente critica el método de Mill, para las ciencias del espíritu y al mismo tiempo no se libera del método de las ciencias naturales. Queda sin embargo por explicar en que consiste la inducción artística inductiva de la que hablaba Helmholtz, él había destacado  las capacidades de la  memoria, el tacto sicológico y la autoridad que aparecen para lograr las conclusiones en el caso de las ciencias del espíritu, pero ¿en que se basa este tacto?, ¿Cómo se llega a él? ¿Están los científicos de la ciencia del espíritu, a fin de cuentas, mas basadas en él que en el método? 

Helmholtz y su siglo siguen a Kant en cuanto que orientan el concepto de la ciencia y del conocimiento según el modelo de las ciencias naturales pero agregando la particularidad de la ciencia del espíritu, es decir, el sentido artístico, la inducción artística sin embargo este razonamiento es poco convincente. Ni responde a la intención de Kant fundamentar una investigación inductiva del mundo de la libertad humana en su distinción de naturaleza y libertad, ni ello es enteramente acorde con las ideas propias de la lógica de la inducción. En la práctica; sin embargo, las ciencias del espíritu no se sentían inferiores a las ciencias naturales, por el contrario se sentían verdaderos herederos y administradores del humanismo, ¿pero cuáles son los conceptos básicos del humanismo que fundamenta está orgullosa conciencia?

 CONCEPTOS BASICOS DEL HUMANISMO

A) FORMACION.- El hombre se caracteriza por la ruptura con lo inmediato y natural que le es propia en virtud del lado espiritual y racional de su esencia “por este lado él no es por naturaleza lo que debe ser”; por eso necesita de la formación. El hombre se caracteriza por su ruptura de lo natural e inmediato dada su espiritualidad y racionalidad, en efecto, lo que nos caracteriza no es que sigamos los instintos naturales sino que a pesar de tenerlos podemos tener posesión sobre ellos gracias a la razón. El hombre no es por naturaleza lo que debe ser (padre, amigo, ciudadano, etc.) sino que precisa para ello de formación. El que se abandona a la particularidad (a su instinto) es inculto, no ve lo general (la sociedad, comunidad, etc.) y no puede evaluar bien su situación. La formación permite acceder a la generalidad, su comunidad,  sociedad, cultura, etc.

El trabajo es deseo inhibido controlamos nuestro deseo para dedicar nuestra atención y esfuerzo al trabajo, gracias a esto la conciencia escapa a la inmediatez (al deseo, temor del momento) y por esto al auto ignorarse generaliza, puesto que ya no es él el foco de atención y esto permite que sea “el nosotros” el foco de atención, de esta forma el trabajo permite percatarnos de un poder que tenemos de nosotros mismo, el poder del auto dominio, se gana asi un sentido de sí mismo; por ello el trabajo forma. La conciencia que trabaja se eleva por encima de la inmediatez de su estar ahí a la generalidad; o como dice Hegel, formando a la cosa se forma a sí misma. También en la formación teórica, donde uno se separa de si mismo hacia lo abstracto, se da el mismo fenómeno. Toda formación precisa de conocimientos teóricos de reconocer en lo extraño lo propio y hacerlo familiar, es un retorno a si mismo desde lo otro. La elección de la profesión también tiene mucho de esto pues cada profesión es en cierto modo un destino…implica entregarse a tareas que uno no asumiría para sus fines privados. El tacto es una “percepción” de una situación para la cual no poseemos reglas generales y como toda percepción nos puede servir de guía en el medio, por ello falta de tacto es expresar lo que puede evitar, porque no se tiene la guía del tacto, decir algo con tacto es “dejar algo sin decir”, dar un rodeo. El tacto artístico que menciona Helmholtz implica entender que la memoria es formada, no se memoriza todo; sino que se selecciona, a su vez el olvido también es selectivo, de tal forma que gracias a ello es posible ver con ojos nuevos y el espíritu se renueva.


El tacto en el arte o en la historia precisa formación, en la historia para saber lo que pudo haber sido y lo que no, el tacto nos permite guiarnos  hacia lo otro pues nos permite percibir las situaciones del pasado. La formación nos permite una generalización, es decir nos da la posibilidad de abrirnos hacia lo otro pero no del concepto o la razón sino de la percepción. Lo característico de los conceptos es que tenemos pleno manejo de ellos en el sentido de que los podemos simbolizar, precisar y por ello comunicar con cierta seguridad; por otro lado lo característico de la percepción es su subjetividad, no percibimos todos igual, por ejemplo no todos tenemos la misma medida de visión, al hablar de una generalización no del concepto sino perceptiva lo que se quiere decir es que se tiene un fenómeno del espíritu que no manejamos a nuestro antojo pero que generaliza, por ejemplo entendemos cuando “debemos” dar un beso y cuando es mejor no darlo porque “percibimos” que es el momento, pero no podemos comunicar con exactitud a otro cuando será el momento, sino que este otro, tendrá que aprenderlo por su propia experiencia. La conciencia formada es como un sentido de la vista, que generaliza pues es en todas direcciones (a diferencia de la verdadera visión).

B). EL SENSUS COMMUNIS.-
Es el sentido de lo justo y del bien común que viven todos los hombres y se adquiere en comunidad (Vico). El gran filósofo italiano Vico, en su obra De nostri Temporis Studiorum ratione, explica que el hablar bien ha sido desde siempre una fórmula de dos caras, no es solamente un ideal retórico sino que significa también decir lo correcto, esto es lo verdadero, pero ¿en qué sentido es lo verdadero? Vico nos habla sobre el sentido común de lo verdadero y lo justo, que no es un saber por causas pero que permite hallar lo evidente, lo verosímil, de esta forma enfrenta lo verdadero (las verdades científicas) con lo verosímil como otra forma necesaria para la educación e implícita en los sensus communis. A la ciencia moderna no le discute sus ventajas sino que señala sus límites. El saber práctico, la phrónesis, es una forma de saber distinta. Es una manera de estar determinado el ser ético, que no es posible sin el conjunto de virtudes éticas, como a la inversa estas tampoco pueden ser sin aquellas, asi, la phrónesis es una virtud dianoética. Vico no tuvo gran influencia en el S. XVIII ni tampoco en Shaftesbury, con la única excepción del Pietismo en Oetinger, quien lo aplica en la hermeutica, Shaftesbury, se refiere a la virtud intelectual y social del sympaty, sobre la cual se basa tanto la moral como toda una metafísica estética. Hume desarrolla sus sugerencias para una teoría del moral sense que más tarde serviría a la ética kantiana.

El Sensus communis designa incluso ahora una cualidad general del ciudadano en los países de habla inglesa, pero en Alemania se perdió este sentido rápidamente, se despolitizo el termino debido a la influencia de la ilustración alemana, salvo la excepción de Shaftesbury, Y EL Pietista Suavo Oetinger que realiza una extensa y erudito análisis del concepto y concluyendo que el verdadero fundamento del sentido común es el concepto de vida. 

C)  LA CAPACIDAD DE JUICIO
Consiste subsumir algo particular bajo una generalidad, en reconocer algo de una regla, no posee un principio que pudiera presidir su aplicación. La capacidad de juicio no se puede enseñar pues para seguir dicho principio se necesita nuevamente de él, por ello solo se puede practicar, es más bien una actitud al modo de los sentidos. 

Es congruente con la filosofía ilustrada alemana el no incluir el juicio entre las capacidades superiores. Para Kant el sensus communis queda excluido, su teoría se piensa como opuesta a la inglesa del “sentimiento moral”, en La Critica del Juicio

, Kant define el gusto como: “un enjuiciamiento sensible de la perfección, esta no es en él una capacidad superior puesto que lo que el juicio juzga es lo particular, lo individual, su perfección o imperfección no mediante un concepto previo; sino mediante la convergencia de muchas cosas en una, por ejemplo al juzgar un rostro, no basta con que nos guste los ojos negros o la nariz perfilada sino que deben converger muchos elementos y coordinar entre ellos; pero como hemos visto el sensus communis no consiste en juzgar lo particular, sino que es sobre todo decidir sobre lo justo y lo injusto, este sentido último si lo retuvieron Vico y Shaftesbury. En Kant el sentimiento moral de la comunidad no interviene en el juicio moral, para él, el verdadero sentido común es el gusto.

D) EL GUSTO
El gusto es una forma de conocer, el buen gusto busca distanciarse de uno mismo y sus preferencias privadas, no es pues un fenómeno privativo sino social. El ideal que plantea Baltazar Gracián considera el gusto sensorial el cual ya poseería el germen para realizar el enjuiciamiento de las cosas. El gusto sensorial se encuentra a medio camino entre el instinto sensorial y la libertad espiritual, la cultura no se debe solo al ingenio sino al buen gusto. Por ello su ideal de hombre es el que tiene buen gusto y puede y tienen la libertad de la distancia, es el hombre culto. El busca un ideal de sociedad culta. El gusto es como un sentido, no dispone de un razonamiento previo y lo que juzga el gusto es sobre todo lo que repugna al gusto propiamente, su opuesto no es el mal gusto sino el no tener gusto; por ello el buen gusto es una sensibilidad que evita lo chocante, resulta incomprensible para el que carece de gusto. La moda regula las cosas que igual podrían ser de otro modo y crea una dependencia social
El buen gusto adapta la exigencia de la moda al propio buen gusto. Uno mantiene su estilo al referir la moda al punto de vista al propio gusto. El buen gusto no solo reconoce lo bello sino que lo ubica dentro de todo lo que debe ser bello, asi el gusto al no regirse por la moda muestra que conoce algo aunque solo se muestre esto en lo concreto del gusto de algo. El gusto abarca todo el ámbito de costumbres y convivencias. La capacidad de juicio precisa también de ejemplos individuales de discernimiento de corte estético, de modo que la distinción tajante entre uno y otro no es incondicional, el gusto contribuye a la capacidad de juicio pues se necesita para ello de tacto, para hallar la ley general. El gusto no es el fundamento de la ley moral; pero si su realización más acabada. La ética griega de Platón y Aristóteles es una ética del buen gusto.


Kant limpió a la ética de todos sus momentos estéticos y vinculados al sentimiento, por ello cuando pensamos el concepto de gusto no solemos reconocer su elemento normativo, esto representa una ruptura con la tradición que restringe el concepto de gusto al ámbito en el que se puede afirmar a una validez autónoma e independiente y restringe a la inversa el concepto de reconocimiento al uso teórico y practico de la razón. Desacreditando cualquier otro conocimiento teórico que no sea el de la ciencia natural, obligo a la auto reflexión de la ciencia del espíritu a apoyase en la teoría del método de las ciencias naturales. Para mostrar la insuficiencia de esta interpretación de las ciencias del espíritu será necesario analizar los problemas de la estética.

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