jueves, 28 de noviembre de 2013

Comunismo hermenéutico


Carlos Pairetti
Universidad de Mendoza

Comunismo hermenéutico, libro de cariz ético-político, junto con Ecce Comu y El socialismo, o sea, Europa, por nombrar algunos, integran una etapa política en el itinerario reflexivo de Gianni Vattimo. Esta tesis es defendida, como se sabe, por Giovanni Giorgio, quien ha señalado diversos momentos en la obra del pensador italiano, siendo ahora el político uno de ellos, aunque, en rigor de verdad, esta postura interpretativa no es exclusividad suya, dado que en la actualidad otros pensadores la comparten. Pues bien, en contraposición a esta respetable línea de análisis, personalmente sostengo, a pesar de no poder desarrollar in extenso aquí los argumentos a favor de esta posición, que el pensamiento de Vattimo debe leerse como una hermenéutica de la disolución, la cual recorre de cabo a rabo su trayecto especulativo, otorgándole unidad y cohesión.


En el caso de Comunismo hermenéutico, libro que ahora demora nuestra atención, la hermenéutica de la disolución deviene praxis, acción concreta, comprometida con el complejo intento de hacer visible lo invisible, de dar voz a los silenciados de la historia, de hacer que el Ser para decirlo con Heidegger aparezca en su diferencia. Pero ello no es todo, también la hermenéutica disolutiva toma nota de la importancia que tiene la actitud, subrayada en reiteradas ocasiones por Vattimo, de aguardar y preparar un nuevo advenimiento del ser. Cuestión que coloca, con todo lo escandaloso que pueda sonar esto, el evento del ser en el centro mismo de la revolución. En otras palabras, entonces, en esta hermenéutica de la disolución pueden distinguirse dos sentidos, uno, el de su puesta en obra por parte de los sujetos orientada a obliterar las demandas de objetividad que ostentan describir fehacientemente una situación epocal, y, el otro, articulado a través de un acompañamiento interpretativo de la disolución inherente a la estructura del ser en sí mismo. Vale decir que, el comunismo hermenéutico mide todo el alcance de su proyecto político en la medida en que, apoyándose en la hermenéutica de la disolución, instala, sostiene y propicia el conflicto de las interpretaciones, al tiempo en que, jamás da por descontado, que si alguna especie de “revolución” es posible todavía, ella ha de esperarse como resultado de un evento del Ser, preparado y esperado por los sujetos. De lo indicado, entonces, se desprende que lo esencial del comunismo hermenéutico, leído desde la hermenéutica de la disolución, es el desafío irrenunciable de calibrar cada evento del ser con el proyecto emancipador humano. Pero este proyecto, tal como se patentiza en el libro Comunismo hermenéutico, no puede circunscribirse a la esfera de lo político si en verdad quiere propiciar una real transformación del mundo, por consiguiente, debe hacer cuentas asimismo con cuestiones de índole religiosas, antropológicas, éticas, estéticas, científicas y, por supuesto, filosóficas. De ahí que este libro se aboque a un tratamiento, sin pretensiones de agotarlas, de las mentadas aristas de la realidad.

En este orden de cosas, entre los diferentes temas abordados, uno reclama particular atención, dado que es el resultado directo de la hermenéutica de la disolución, me refiero concretamente a la noción de conversación. A su vez, esta se vincula directamente con la concepción eventual del ser en la medida en que nos encontramos inmersos en esa experiencia sin habérnoslo propuesto de antemano, como sucede con el orden exigido para el diálogo. ¿Qué ventajas presenta esta noción para preferirla al diálogo? Pues bien, ante todo, la de tornarnos profundamente sensibles a los inesperados acontecimientos (Ereignis) que, como es sabido, des-configuran y re-configuran, des-fundamentan y re-fundan, constantemente, el horizonte de sentido histórico, social, lingüístico de una época. Por tanto, en virtud de ello en una conversación no podrá apelarse, como lo hace un metafísico, a determinados argumentos perentorios para hablar de la realidad. Luego, como consecuencia de lo anterior, la conversación, hace emerger el relativismo y la debilidad del pensamiento, que las imposiciones del diálogo como señalan los autores tanto habían ocultado para conservar el orden político.

Reclamando sumariamente lo abordado en este breve estudio, diría que el proyecto político contenido en Comunismo hermenéutico, podrá efectivizarse a condición de que la hermenéutica desarrolle gradualmente su potencia disolutiva y, a su vez, interprete la disolución del ser, o, en otros términos, su intrínseca tendencia a la caducidad. Lo expuesto, muy bien se corresponde con una indicación programática de Zabala y Vattimo, quienes piensan que una política no puede estar basada en argumentos científicos y racionales, sino únicamente en la interpretación, la historia y el acontecimiento. Si todo ello se tiene en cuenta, cada vez menos serán quienes se enfrenten a sus interlocutores convencidos de que la verdad que defienden refleja objetivamente el ser siempre interpretado como la presencia de algo presente. Finalmente, entonces, si el ser ya no se identifica con la presencia, para el caso que nos ocupa, con un orden político, religioso, ético determinado, siempre se estará en la espera de un nuevo desocultamiento del ser que nos empujará a modificar las propias interpretaciones, como así también, a abrirnos a una conversación liberada de todo deseo de ganar la discusión, antes bien, permitiendo que el conflicto y la discrepancia de perspectivas aflore. 

Quizás este sea un modo débil, por carecer de un significado unívoco de libertad igual para todos, sin embargo, a pesar de y gracias a la ausencia de una coordinación central, todos, a la luz de la hermenéutica de la disolución, podemos devenir intérpretes responsables de nuestra propia existencia. Si el comunismo hermenéutico no se entiende como un oxímoron…, no sabría indicar una alternativa con mayor talante emancipador: anhelar todos juntos aquello que nos hace tan diferentes, sin desentendernos de los demás. En total correspondencia con esto que acabo de afirmar, es oportuno citar una vertiginosa frase de Nietzsche que reza: “La valía de un hombre se mide por la cuantía de soledad que le es posible soportar”. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

La hermenéutica en el Perú (Parte III): Wagner de Reyna, Salazar Bondy

La hermenéutica en el Perú (Parte III)
ALGUNOS PARADIGMAS HERMENÉUTICOS EN EL PANORAMA FILOSÓFICO PERUANO CONTEMPORÁNEO 

Francisco Arenas-Dolz
Universidad de Valencia

Et lux in tenebris lucet
Jn 1,5


1. ANTECEDENTES. HISTORIA ABREVIADA DE LA RECEPCIÓN DE LA HERMENÉUTICA EN EL PERÚ (PARTE II-IV:
ALBERTO WAGNER DE REYNA, AUGUSTO SALAZAR BONDY)

Alberto Wagner de Reyna (1915–2006)

A pesar de haberse dedicado más a la actividad diplomática que a la docencia, Alberto Wagner de Reyna (1915–2006) no es sólo un escritor prolífico, sino un hito de la recepción de Heidegger en el Perú. Es Alberto Wagner de Reyna quien lleva la lectura de Heidegger a Lima, después de haber estudiado en Friburgo con Heidegger. Por ello, hay que considerarlo como un gran divulgador de Heidegger en Perú. Antes Wagner de Reyna había estudiado en Berlín con Nicolai Hartmann. Al regresar al Perú obtuvo el grado de doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú en 1937 con una tesis sobre Heidegger, que se difundió en América Latina en forma de libro impreso en Argentina con el título La ontología fundamental de Heidegger. El libro se imprimió en Buenos Aires en 1939. En general, el pensamiento de Wagner de Reyna está muy ligado al primer Heidegger, el de 1927, cuya bibliografía era casi la única disponible hasta inicios de la década de los ochenta.

Los estudios y publicaciones del Heidegger posterior a 1927, que sólo tuvieron lugar después de su muerte (1976), cambiaron definitivamente el panorama histórico sobre él y, por tanto, caducaron la obra divulgatoria de Wagner, que hoy está olvidada, pese a contar con decenas de ensayos y varios libros . Además, el carácter extremadamente conservador de su interpretación de Heidegger lo alejó del público universitario local, influenciado desde fines de la Segunda Guerra Mundial por el humanismo marxista, la Escuela de Frankfurt y luego –sobre todo entre los católicos– por la atmósfera intelectual de la teología de la liberación. Así, los trabajos de Wagner no serían continuados, y aunque hubo alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Perú que viajaron a Alemania, Bélgica o Francia para sus estudios de posgrado en filosofía, los resultados en términos académicos son escasos. Si bien el pensamiento de Heidegger había ingresado ya en la Pontificia Universidad Católica del Perú desde que Wagner de Reyna publicara su tesis a finales de los años treinta, y si bien la fenomenología comienza su trayectoria a inicios de los años cincuenta, no hay en el Perú una recepción de la hermenéutica.

Wagner de Reyna publicó artículos muy notorios en el ámbito hispanoamericano hasta bastante avanzado el siglo XX . Algunos de ellos eran referencia obligada para los estudiantes latinoamericanos interesados en Husserl, Heidegger, Jaspers y Sartre y la escolástica de su tiempo. Los estudios sobre existencialismo no son la prioridad de la obra de Wagner de Reyna, sino una agenda de recuperación del pensamiento clásico, por intermediación del cristianismo medieval, así como una reescritura del pensamiento filosófico del Perú en una historia completa, tarea que, finalmente, llevaría a cabo Augusto Salazar Bondy en trabajos impresos en 1962 y 1965.


Augusto Salazar Bondy  (1925–1974)

Estudió Filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con los profesores Luis Felipe Alarco, Carlos Cueto Fernandini, Francisco Miroquesada, Walter Peñaloza, Manuel Argüelles y Mariano Iberico. Posteriormente estudió en el Colegio de México, donde asistió al seminario de historia del pensamiento hispanoamericano de José Gaos, próximo a la fenomenología, y también en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió con Leopoldo Zea. Prepara en México su tesis de Bachillerato sobre El saber, la naturaleza y Dios en el pensamiento de Hipólito Unanue. En México publicará La filosofía peruana del positivismo al bergsonismo, La filosofía contemporánea del Perú y La filosofía de Alejandro Deustua. De México se traslada a Francia para estudiar en la Escuela Normal Superior de París con Jean Wahl y Jean Hyppolite. En la Sorbona asiste al seminario de Gaston Bachelard. Se interesa en las ideas de Merleau–Ponty, Heidegger, Sartre y Camus. En 1952 Viaja por Italia, Suecia, Noruega y Dinamarca y asiste a clases en la Universidad de Munich. Finalmente, recibe el grado de doctor en filosofía con la tesis Ensayo sobre la distinción entre el ser irreal y el ser real, en la que recoge y reelabora las investigaciones de Husserl, Hartmann y Sartre. Este trabajo constituye un hito en el pensamiento peruano, hasta entonces aún sumido en la herencia del siglo XIX, en particular las filosofía de Wundt, Ribot y los sociólogos y psicólogos sociales franceses, que se interpretaban en la tradición peruana subrayando, bien su aspecto más positivista, bien su aspecto más voluntarista. Por estas razones, Salazar se convierte en uno de los más notables pensadores del Perú contemporáneo. Su obra y su vida muestran su permanente preocupación por construir un pensamiento auténtico, nutrido de la propia realidad peruana. A él le corresponde, entre otros, el mérito de haber renovado la reflexión filosófica peruana. Su sólida formación filosófica lo convirtió en uno de los más auténticos exponentes de las nuevas corrientes del pensamiento latinoamericano.

A Salazar se debe el impulso de la fenomenología y el existencialismo en el contexto peruano Por una parte, la recepción inicial de la fenomenología en el Perú, alrededor de la década de 1950, que está fuertemente marcada por las Ideas de Edmund Husserl, y los debates se centran en cuestiones de epistemología pura, abrió para esta disciplina un espacio de debate en la entonces recientemente fundada Sociedad Peruana de Filosofía (1941), que dio lugar a obras de ese tono en Wagner de Reyna  y Francisco Miroquesada (1918). Cobró tanta importancia que la fenomenología ha llegado a consagrarse prácticamente como la filosofía oficial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, que le concede especial énfasis en su revista Areté. Es posiblemente la única área en que realmente destaca como producción filosófica esta universidad privada, que hasta bien entrados los años noventa fue un bastión del escolasticismo con autores menores como Jorge del Busto o Mario Alzamora Valdez. Sin embargo, la recepción de Heidegger hasta entonces allí fue casi nula, por las razones que ya he expuesto. Wagner, que era católico devoto, no menos que sus discípulos, no sólo escribió sobre Heidegger, sino que lo hizo también –y más– sobre San Agustín, Santo Tomás, Aristóteles y la neoescolástica. Por otra parte, en calidad de “existencialista” Sartre ingresa al Perú, traído por Salazar, donde goza aún de buena salud, pues la Universidad Nacional Mayor de San Marcos lo incluye aún en sus curricula.

La contribución filosófica más relevante de Salazar Bondy se da en el ámbito de la ética y la axiología. Fue uno de los ideólogos y gestores de la reforma educativa peruana, durante el gobierno militar de Velasco Alvarado. Para impulsar la reforma educativa, Salazar partía de la constatación que la educación ha estado orientada hasta ese momento a mantener el orden de cosas. Salazar contribuye al desarrollo de una actitud crítica, reivindicando una educación que contribuyera a descubrir la identidad nacional. La mayor parte de las obras de Salazar están dedicadas al análisis y discusión de la realidad peruana y de los procesos de dominación prevalecientes en el mundo contemporáneo. Salazar resalta que al convivir en un mismo espacio político, los diverso grupos que integran la sociedad peruana, desintegrada e inorgánica,  inevitablemente actúan unos sobre otros, se influyen unos a otros, sin que de esa red de influencias haya podido salir, sin embargo, un marco de referencia común. Ante esta situación, Salazar defiende una doctrina social humanista. En este sentido se le puede considerar un precursor de la filosofía de la liberación en el Perú. Fue un luchador tenaz en la defensa de sus ideas, plasmadas en sus ensayos y artículos periodísticos. Entre sus libros más significativos se pueden mencionar En torno a la educación, ¿Existe una filosofía en nuestra América, Bartolomé o de la liberación, Historia de las ideas en el Perú contemporáneo, La educación del hombre nuevo, Entre Escila y Caribdis, entre otras.

Comunismo hermenéutico en pdf


Especiales de La Coalición

Comunicamos a nuestros lectores que se halla disponible Comunismo hermenéutico, obra de Santiago Zabala y Gianni Vattimo en versión española siguiendo este enlace:



http://kabirabud.files.wordpress.com/2013/10/130714248-vattimo-comunismo-hermeneutico-pdf.pdf

viernes, 8 de noviembre de 2013

La violencia buena (I) El mito de la expulsión del Paraíso


La violencia buena (I)
El mito de la expulsión del Paraíso

Enrique Carrión
Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima

Cuenta la Sagrada Escritura en el libro del Génesis que el hombre fue creado por Dios y puesto en el Paraíso terrenal. Vivían allí nuestros primeros padres, Adán y Eva, en un estado de felicidad perfecta, pero he aquí que fueron tentados por la Serpiente, que dejó entrar la soberbia en su corazón. Quiso entonces el hombre ser como Dios, y extendió su mano para tomar un fruto que le había sido prohibido tomar. La Serpiente le indicó al hombre que ese fruto le daría la sabiduría necesaria para conducirse por sí mismo, para ser autónomo, y prescindir así de su Creador. Éste es el origen del pecado original. Luego del pecado, Adán y Eva descubrieron el engaño de la Serpiente y tuvieron que esconderse de la mirada de Dios, pues vieron su desnudez, su realidad de criaturas humanas y sólo humanas, a quienes les es imposible convertirse en dioses. Luego, fueron recriminados y castigados por Dios, quien los expulsó del Paraíso con la promesa de un Salvador. Los primeros padres perdieron así su estado de felicidad perfecta, pero se llevaron en el corazón la esperanza de recuperar algún día el Paraíso perdido.

El Génesis esconde una lección de teología política que intentaremos rescatar en éste y los siguientes post de la serie, referida al concepto y origen de la violencia, así como a su rol fundador en las instituciones humanas.

Dice la Sagrada Escritura a la letra: “Enemistad pondré entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar” (Gn 3, 15). En estas palabras, la Iglesia interpreta que hay referencia a Jesús, representante del linaje humano redimido,  quien con su vida, pasión, muerte y resurrección consiguió la victoria del hombre sobre la Serpiente, permitiéndole el retorno al Paraíso perdido. Además, el texto presenta elementos, ricos en significado, que merecen ser captados ahora: 1) Dios es autor de la enemistad entre el linaje de la Mujer y el de la Serpiente. 2) Pisar la cabeza de la serpiente puede entenderse como la implantación de un nuevo gobierno (una nueva cabeza) destinado a prevalecer soberanamente sobre aquel que, aún vencido, está siempre al acecho con intención de hacer caer nuevamente al hombre. El asegurar: “…él te pisará la cabeza”, indica que la victoria del hombre sobre la Serpiente estará garantizada por Dios, quien lo ayudará a vencer al Enemigo e instalar un mundo donde se viva la inocencia de los orígenes: un mundo regido según los designios divinos. 3) El linaje de la Mujer puede entenderse, en la línea de lo que venimos diciendo, no sólo como la persona de Cristo, sino también como la persona de todo gobernante que lo represente y gobierne en Su Nombre y con Su Espíritu, con lealtad. Y el linaje de la Serpiente puede entenderse desde la figura del Anticristo y sus secuaces.

Si aplicamos el conocimiento del mito de la expulsión del Paraíso a un examen de la Historia y aun la prehistoria humanas llegaremos a establecer estos tres postulados:
  1. El hombre, por su origen, es un ser arrojado a un mundo hostil, cuyo medio de supervivencia es la violencia.
  2. El hombre es un ser que vive con la nostalgia del Paraíso perdido, buscando el modo de volver a él mediante la instalación de un mundo de sentido.
  3. En el mundo de sentido del que se tiene nostalgia y que se quiere instaurar hay elevación espiritual, pero la violencia necesariamente debe coexistir con él.

En estos tres corolarios debemos fijar en nuestra mente y nuestra atención, ya que serán estas ideas las que sostendrán, en los siguientes posts, nuestra propuesta de un nuevo enfoque de la condición humana que reivindica el lugar de la violencia como fundadora de las instituciones humanas.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

La unificación de las teorías semióticas de Pierce y Saussure (Conferencia)

Avisos especiales de La Coalición

Cenáculo Yachayhuiñay

Ponencia: "La unificación de las teorías semióticas de Pierce y Saussure"

A cargo de: José Luis Herrera 

Fecha: viernes 08 de noviembre de 2013
Hora: 7:30 pm
Dirección: Jirón Callao 170/ A la altura de La Romana, av. Sucre/ Pueblo Libre, Lima

XI Forum de filosofía (Universidad Nacional Federico Villarreal, Lima)

XI Forum de filosofía/ Universidad Nacional Federico Villarreal
Debates y perspectivas de la filosofía en el contexto contemporáneo actual
Actividades se celebrarán los días jueves 14, martes 19 y jueves 21 de noviembre de 2013 de 3:00 pm a 6:00 pm en el local central de la universidad, Av. Colmena izquierda s/n, Lima

viernes, 1 de noviembre de 2013

Zenón Depaz en la Universidad Nacional Federico Villarreal

 Zenón Depaz en la Universidad Nacional Federico Villarreal
Con motivo del Día Mundial de la Filosofía Auditorio Antenor Orrego Viernes 29 de noviembre a las 4 pm

Coalición Global

Visitantes

Colaboradores de La Coalición. Con diversidad de enfoques y posiciones

  • Carlos Pairetti - Universidad del Rosario
  • Daniel Mariano Leiro - Universidad de Buenos Aires
  • David Villena - UNMSM
  • Davide de Palma - Università di Bari
  • Dick Tonsmann - FTPCL y UNMSM
  • Eduardo Hernando Nieto - Pontificia Universidad Católica del Perú
  • Enmanuel Taub - Conicet/Argentina
  • Gianni Vattimo - Universidad de Turín
  • Gilles Guigues - Université de Provence
  • Hernán Borisonik - Sao Paulo
  • Ildefonso Murillo - Universidad Pontificia de Salamanca
  • Jack Watkins - University of Notre Dame
  • Jimmy Hernandez Marcelo - Facultad de Teologia Pontificia y Civil de Lima
  • Juan Villamón Pro - Universidad Ricardo Palma
  • Lucia Pinto - Universidad de Buenos Aires
  • Luis Fernando Fernández - Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín
  • Martín Santiváñez - Universidad de Navarra
  • Piero Venturelli - Bolonia
  • Raffaela Giovagnoli - Università di Roma Tor Vergata
  • Ramiro Pablo Álvarez - Córdoba, Argentina
  • Raúl Haro - Universidad de Lima
  • Santiago Zabala - Universidad de Columbia
  • Víctor Samuel Rivera - Universidad Nacional Federico Villareal