jueves, 30 de agosto de 2012

Familia imperial persa (video recomendado)


sábado, 25 de agosto de 2012

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (V)


EL NACIMIENTO DE LA TECNO-BIO-POLÍTICA:
Libertad, control y resistencia en las sociedades tecno-escriturales (III-5)

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (V)

Jimmy Hernández Marcelo
Universidad Pontificia de Salamanca


La unidimensionalidad de los comportamientos sociales, sexuales, políticos, económicos, ha anulado los aspectos individuales de los sujetos entendidos como individuos singulares. El proyecto racional de control funciona con una metáfora de liberación, trata de hacerse perceptible a través de eventos de libertad y emancipación. Genera espacios en los que los sujetos se sienten afirmados a través de su “poder de consumo”, poseedores de identidades narradas en avisos publicitarios. Explosión de liberación, de libertad y de realización, he allí la gran narración en la que nuestras sociedades han llegado a sentir su afirmación. De este modo, es más fácil poder pasar por cordero cuando en realidad detrás de la ornamenta hay un depredador esperando engullir a su presa.

Se ha tratado de controlar ejerciendo la fuerza, proponiendo momentos y espacios de presencia de control, pero esto no ha servido de mucho. Ahora, aprendiendo de los errores del pasado, generaremos espacio en los que los individuos crean estar libres, luchen por nuestros intereses y además, sean felices. Nada más racional que este proyecto: la metáfora de libertad.  El elemento adecuado para llevar a cabo esta empresa es será el mismo elemento de liberación: la escritura. De modo que el engaño será completo y casi imperceptible.

Cuando el pueblo comenzó a llamarse territorio y los ciudadanos población, Foucault encuentra el nacimiento de la bio-política. Cuando nuestro siglo, a través de la tecno-escritura, comenzó a llamar usuario al sujeto, ciber-espacio al territorio (internet) nace también una nueva forma de controlar a los usuarios: la tecno-bio-políticia. La bio-política actuaba bajo una racionalidad de diferenciación y a partir de ella genera una lógica y dinámica de exclusión y de control. La tecno-bio-política actúa bajo una racionalidad ficcionalizante, que genera espacios de sumisión bajo criterios de homogenización y de pseudo-libertad. Sutileza y eficacia superiores a los de la simple bio-política.

 El sistema en el que los usuarios se han insertado está basado en las tecnologías de escritura, donde las particularidades de la firma han desaparecido, los límites territoriales de comunicación no existen, las diferencias entre lo público y lo privado carecen de sentido. La liberación sexual se ha llevado a niveles nunca antes vistos. Al parecer la escritura ha venido a ser la gran protagonista de nuestro siglo, ante todo pronóstico. Sin tomar en cuenta que las relaciones de poder fluyen con más rapidez y sutileza que en otros medios. Entre el usuarios y la autoridad (servidor) se establece un relación, también nueva, que intentaremos también describir.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Conferencia sobre Blas Pascal (Lima)

Conferencia sobre Blas Pascal (1623-1662)

A cargo del profesor  Julio Togushi

Auditorio central
Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima
Calle Carlos Bondy 700/ Pueblo Libre
Día miércoles 29 de agosto
Hora: 11:00 am
Ingreso libre

martes, 21 de agosto de 2012

Voces Americanas en Cádiz (Lima)

Programa:

“Voces Americanas en Cádiz”




Auditorio de Humanidades PUCP

Ceremonia de Inauguración
09.15 hrs. – 09:30 hrs.

Inauguración del Congreso a cargo del Jefe del Departamento de Humanidades de la PUCP

09.30 hrs. – 10.00 hrs.

Palabras introductorias a cargo de los coordinadores del Congreso, Dra. Scarlett O’Phelan y Dr. Georges Lomné.

10.00 hrs. – 10.45 hrs.

Moderador: George Lomné (IFEA)

Marie Laure Rieu-Millán (Universidad de Toulouse-le-Mirail)

Los americanos y la sociabilidad gaditana. Las redes que se tendieron en Cádiz y los grupos que se conformaron entre los representantes americanos y los peninsulares.

11.15 hrs. – 12.00 hrs.

Moderador: Scarlett O’Phelan (PUCP)

Guadalupe Jiménez Codinach (BANAMEX)

Un diputado novohispano por las callejuelas del Cádiz de las Cortes: José Miguel Guridi y Alcocer

Mesa 2
Diputados prominentes en las Cortes de Cádiz: suplentes y titulares. Perfil biográfico y plan de trabajo.

14.30 hrs. – 16.00

Moderador: Sara Mata (Universidad del Salta, Argentina)

José María Portillo Valdéz (Centro de Estudios Históricos, España)

Identidades complejas en el Atlántico hispano: los hermanos Guridi y Alcocer

Paul Rizo Patrón (PUCP) y Deynes Salinas (PUCP)

Los diputados del Perú en las Cortes de Cádiz: su dimensión social y regional

Pausa - Café

16.00 hrs. 16.30 hrs.
Moderador: Sara Mata (Universidad del Salta, Argentina)
Scarlett O’Phelan PUCP)

Los diputados suplentes Dionisio Inca Yupanqui y Vicente Morales Duárez: su visión del Perú

José de la Puente Brunke (Instituto Riva Agüero, PUCP)

Notas sobre dos diputados peruanos ideológicamente enfrentados en España: Ramón Feliú y Blas Ostolaza

Coctel de Inauguración

18.00 hrs. – 19.30 hrs.

Jardines del Auditorio de Humanidades de la PUCP
Jueves 23 de agosto

Auditorio de Humanidades PUCP

Mesa 3

Discursos y debates en Cádiz. Idearios y tendencias políticas de los diputados americanos. Puntos de coincidencia y discrepancia con otros representantes americanos y con los delegados peninsulares durante las discusiones de los temas centrales abordados en las Cortes.

Moderador:
Elizabeth Hernández (Universidad de Piura)

Universidad Pompeu Fabra, España)
Reescribir las reglas del juego colonial: representaciones, discurso parlamentario, lobbying


Janet Iglesias Cruz (Universidad de La Habana, Cuba)
Habaneros en las Cortes de Cádiz Pausa - Café
11.00 hrs. – 11.30 hrs.
11.30 hrs. – 13.00 hrs.


Moderador:
Elizabeth Hernández (Universidad de Piura)

Ángel Almarza(Universidad Simón Bolívar, Venezuela)
Dos visiones de un territorio. Los diputados venezolanos en las Cortes de Cádiz (1810-1814)

Armando Martínez Garnica (Universidad Industrial de Santander, Colombia)
Los diputados del Virreinato de Santa Fe en las Cortes de Cádiz

Pausa
13.15 hrs. – 15.00 hrs.

15.00 hrs. – 16.30 hrs.
Moderador: Rafael Sagredo (Pontificia Universidad Católica de Chile)

Ana Frega (Universidad de la República, Uruguay)
El diputado de Montevideo en las Cortes: nuevo escenario para viejos reclamos

Sara Mata
(Universidad de Salta, Argentina)
Los diputados de las provincias disidentes del Río de la Plata en las Cortes de Cádiz

Pausa - Café

16.30 – 17.00 hrs.
17.00 hrs. – 18.30 hrs.

Moderador: Rafael Sagredo
(Pontificia Universidad Católica de Chile)

Elizabeth Hernández
(Universidad de Piura)
Élites, representación y proyección: el norte del Perú en Cádiz a través de sus diputados

Fernando Cajías(Universidad San Andrés de La Paz, Bolivia)
Idearios y tendencias políticas de los diputados de Charcas

Viernes 24 de agosto



Auditorio de la Alianza Francesa

Recepción y circulación en Europa e Hispanoamérica de los planteamientos esgrimidos por los diputados americanos en Cádiz.

Moderador:
Fernando Cajías (Universidad San Andrés de La Paz, Bolivia)

Mónica Ricketts (Universidad de Temple)
José María Blanco White: contras las Cortes y por América

Rafael Sagredo (Pontificia Universidad Católica de Chile)
Cádiz, el orden civil y la representación política: propuestas y proyecciones

Pausa - Café

11.00 – 11.30 hrs.
Moderador: Fernando Cajías (Universidad San Andrés de La Paz, Bolivia)

Stefan Rinke (Universidad Libre de Berlín)
Los diputados de Cádiz y las conexiones entre América y Europa

George Lomné (IFEA)
La revolución en clave romana: el molde clásico de las voces andinas en Cádiz

Cóctel de Clausura

13.00 hrs. – 14.30 hrs.

Alianza Francesa

domingo, 19 de agosto de 2012

Vida de don Gabriel García Moreno del genial biógrafo argentino Manuel Gálvez

Vida de don Gabriel García Moreno del genial biógrafo argentino Manuel Gálvez


 Nota de Francisco Núñez Proaño

La aparición de un libro es siempre un acontecimiento. Publicar en el Ecuador es una obra titánica. Vida de don Gabriel García Moreno del genial biógrafo argentino Manuel Gálvez ha tenido que esperar 70 años desde su primera edición en Argentina -1942-, para finalmente ser publicada en el Ecuador este año -2012-.


Después de algún tiempo -5 años para ser exacto- de tratativas de mi parte con editoriales y titulares de los derechos de autor, finalmente gracias al apoyo de colaboradores y amigos argentinos y ecuatorianos, pude cerrar el trato editorial con la Fundación Jesús de la Misericordia para sacar adelante esta necesaria biografía. Pagamos así una deuda histórica que el Ecuador mantenía con Manuel Gálvez y consigo mismo como país. Asimismo, este año conmemoramos los 50 años de la muerte del ilustre autor, homenajeándole así de la mejor manera posible: haciendo conocer su obra.

miércoles, 15 de agosto de 2012

"Vida de don Gabriel García Moreno" de Manuel Gálvez

Especiales de La Coalición

Lanzamiento de:

"Vida de don Gabriel García Moreno" 

Autor: Manuel Gálvez


Lugar: Centro-Cultural-Metropolitano (Quito, Ecuador)
Fecha: 30 de agosto de 2012
Horario: 18:30 - 21:30


martes, 14 de agosto de 2012


EL NACIMIENTO DE LA TECNO-BIO-POLÍTICA:
Libertad, control y resistencia en las sociedades tecno-escriturales (IV-2)


La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (IV Parte)


Jimmy Hernández Marcelo
Universidad Pontificia de Salamanca
La escritura supone la muerte del escritor y esta muerte abre el camino a la alteridad general. La firma del autor permanece siempre en espera de otro, del destinatiario. El logos ha abierto una herida en la alteridad, en la relación con el otro. La razón fría de occidente, y que encuentra un excelente ejemplo en el axioma “pienso, luego existo” de Descartes, ha llevado al mundo del siglo XXI a los niveles de explotación y de opresión que no han sido vistos nunca antes. Racionalidad pragmática apoyada con los postulados de la ciencia. Se ha apropiado de sus teorías y esquemas y ha llevado a su máxima expresión la idea del dominio de la naturaleza. La ciencia se ha vuelto instrumento, se conoce para producir; se descubre y se pregunta sólo para transformar. Derrida inauguraría la época de una filosofía de la escritura, en contraposición a la creciente filosofía del lenguaje. Haciendo un balance crítico y postulando soluciones al conflicto y a la exclusión.

Hasta este momento hemos hablado de la escritura en el logocentrismo, llamada escritura fonológica. Luego hemos presentado la reflexión hecho por Derrida sobre una escritura originaria llamada archi-escritura. ¿Dónde se ubica, ahora, la tecno-escritura? En principio no es ni una ni la otra, es una nueva forma de escribir basada en un sistema matemático-escritural. No obstante, es fruto de la proyección ontológica de un cambio en las estructuras racionales de la sociedad occidental: el paso de una lógica a una gráfica. De los sesentas a hoy ha habido ciertos cambios no predichos por la lógica: la masificación de las redes sociales, la creación de identidades virtuales, los mensajes de textos, los teléfonos celulares. El Facebook, por ejemplo, aparece como un fenómeno dentro de la norma de diseño programacional. La misma idea de pro-grama (que utilizamos para el software) hace alusión a la incursión en una dinámica escritural. No estamos enteramente conscientes del cambio, pero éste ha significado modificaciones significativas en nuestro modo de vivir, pensar y actuar que merecen una reflexión seria.

¿Cuál es la racionalidad detrás de la tecno-escritura? Derrida creía que la revaloración de la escritura en el centro de la ontología social tendría como consecuencia la ruptura de las oposiciones identitarias y las posturas hegemónicas en el terreno de lo ético y lo político. Sin embargo, era necesario una real, consciente y responsable apuesta por la alteridad, por los oprimidos y marginados, sólo en esta dinámica ha de entenderse la primacía de lo ético sobre lo ontológico en Derrida. El realismo deconstructivo significa, pues, la mirada directa y objetiva al que sufre la opresión en el mundo real. Si algo es real, no es la jerarquización, ésta es solo conceptual y construida socialmente, lo real es el acontecimiento mediante el que lo otro es excluido de cualquier postura discursiva. Cuando Derrida invierte los opuestos binarios y hace posible una nueva lectura de la relación de oposición, no elimina los términos de la estrategia deconstructiva, de allí que Maurizio Ferraris la compare con la dialéctica hegeliana. Lo que se trata de hacer es un esclarecimiento reflexivo de tipo psicoanalítico,  presentado como una emancipación de tipo ilustrado, es decir como una liberación respecto de los prejuicios morales. Muestra que la represión no es histórica, sino estructural. Por eso, además, la deconstrucción presenta un principio indeconstruible: la justicia. Lo que se busca es hacer justicia a la represión violenta, a la marginación injustificada, al olvido del otro, a la omisión de las diferencias, a la anormalidad de lo diferente.

Ahora bien, el nacimiento de la tecno-escritura gira entorno de un programa racional ficcionalizante. Genera espacios en los que los sujetos creen estar dotados de una libertad sin restricciones. Vemos los casos del adiós a la verdad y la negativa por la existencia de un mundo fuera del sujeto, los teóricos irónicos que no creen ni en lo que dicen, ni en lo que hacen ni en lo que piensan, la revolución desiderante a través de una desublimación represiva. Encontramos autores que van desde la epistemología, la hermenéutica, el neo-pragmatismo, el pensamiento débil yla liberación sexual. Detrás de todos estos teorizaciones y puestas en práctica, existe un espíritu emancipador que se ahoga en sus propios postulados. Porque no es del todo cierto que “no existen hecho solo interpretaciones”, existe un mundo sólido e in-enmendable, impermeable a nuestras manipulaciones e interpretaciones.

Los proyectos racionales de progreso y desarrollo, el capitalismo, el neoliberalismo, los medios de comunicación, el libre mercado, etc. Presentan esquemas en los que se trata de crear espacios de libertad aparente. Cuando se afirma que “ser iguales” es poder comprar las mismas marcas o los mismos objetos, no se apela a un criterio de autonomía. Tampoco cuando se pretenden utilizar los mismos sistemas económicos para salir de la pobreza, tampoco cuando se mide la pobreza de una población con una escala inadecuada a las particularidades del territorio. De ningún modo cuando se niega la presencia, aunque sólo espectral, de algún seño de socialismo, ni cuando se niega el derecho a la libre elección de una comunidad a optar por la naturaleza y no en el desarrollo tal y como lo concibe un grupo de economistas. No se está buscando la igualdad cuando los sistemas de salud y educación funcionan mediante el criterio de libre mercado, y se venden según el poder adquisitivo de los ciudadanos.

Cuando la globalización invade y conquista culturas uniformándolas a un molde pre-concebido no parece que el criterio sea la búsqueda de la autonomía. Sin embargo, el discurso de sociólogos, economistas, periodistas y políticos tiene como eje central “el desarrollo y el progreso”. No hay nada más importante que estas dos palabras, que como la moral kantiana, son meramente formales, en sí mismas no nos dicen nada. Es una gran fábula la que occidente ha vendido y exportando y que ahora pretende ser la norma sobre toda norma. Cuando un joven que gana un sueldo mínimo va a la tienda con su tarjeta de crédito y gasta el doble de lo que ganó ese mes, creyendo que de esta manera se iguala a los ricos que gastan lo mismo, él cree que se iguala a ellos, y el sistema financiero le hace creer que ha alcanzado la tan ansiada homogenización; sin embargo, lo que ha acontecido es que este pobre joven ha comenzado a ser un súbdito del sistema crediticio y resultará muy difícil que a partir de ese momento tome conciencia de lo que acaba de ocurrir. Este drama es el drama de miles de personas que pasan la vida trabajando para otros que le ofrecen cadenas invisibles que él mismo se pone en las manos y que sostiene alegremente en su ficción de libertad. 

Conferencia: Museo Cementerio Presbítero Matías Maestro: Fundación y construcción a inicios del siglo XIX (Lima)



lunes, 13 de agosto de 2012

Bicentenario del Imperio de México (Himno imperial/ video)

domingo, 12 de agosto de 2012

Desde la Teología de la Liberación a la Teología eco-feminista (Conferencia, Lima)

Conferencia sobre Teología y Sociedad

Desde la Teología de la Liberación a la Teología eco-feminista.
Una revolución enquistada en la Iglesia 

Alfredo Mac Hale Espinosa

Jueves 16 de Agosto Hora: 7:00 pm
Lugar: Tomás Ramsey 957 - Magdalena del Mar (a espalda de Vivanda de Av. Javier Prado Oeste y a dos cuadras de Av. Pershing)

martes, 7 de agosto de 2012

Only art can save us now

Santiago Zabala


Perhaps rather than God, as Martin Heidegger once said, it is art that can save us. After all, artistic creations have always had political, religious and social meanings that also aimed in some way to save us. Certainly, they also express beauty, but this depends very much on the public's aesthetic taste, which varies according to the cultural environment of each society. But when the political meaning is manifest, aesthetics (our sensations and taste) lose ground in favour of interpretation (knowledge and judgment); that is, instead of inviting us to contemplate its beauty, a work calls us to respond, react and become involved. As it turns out, art - as a channel to express reactions to significant issues - has sometimes worked better than historical or factual reconstructions.

Picasso's Guernica


Pablo Picasso's Guernica is the example we all have in mind: painted as a response to the Spanish nationalist forces' bombing of a town in the Basque country, it was used not only to inform the public but also as a symbol of all the innocent victims of war. This is probably why "aesthetics", a term coined by the German philosopher Alexander Baumgarten in 1735, refers not only to the study of art but also to sensory experience coupled with feelings regardless of the nature of its object. But can contemporary art, whether through music, conceptual installations or cinema actually save us from the damned circumstances, atrocities and injustices we live among?

As an ontological discipline, philosophy must always pay attention to existential claims, whether they come from science, religion or art. Even though this is now possible, since philosophy (and aesthetics) has overcome metaphysics, that is, objectivist-representational nature (which also limited art's creations), not all philosophers pay attention to the claims these works make. If such distinguished thinkers as Arthur Danto and Gianni Vattimo have moved beyond aesthetic representationalism and formalism, it is because of their post-metaphysical positions but also their interest in art's current existential appeal. Both philosophers seem to agree that the end of art proclaimed by Hegel is not simply a matter of art becoming conceptual - that is, "philosophical". Rather, the radical changes brought about in the advent of global society mean that the artist today must respond to a wider public than in the past, one that is concerned with the same global issues that affect the artist.

After the eras of "imitation" and "ideology", when artists were often commissioned for their work, we have now entered the era of "existential claims", where we, the viewers, are the ones called to respond. Although this began in 1917 when Marcel Duchamp revealed his Fountain (to point out how any "readymade" could become a work of art if placed within the walls of a museum), there are some new examples of (as Danto and Vattimo would probably call them) "transfigurations of our common places" for "existential claims of truth", that is, art that is determined to save us. 

But what here is transfigured and claimed? If listens to Tom Waits' The Road to Peace or watches Alfredo Jaar's Rwanda Project or Daniele Viccari's Diaz: Don’t Clean up this Mess, it is difficult to remain simply (aesthetically) satisfied since they involve us at an existential level. But this is not because they simply narrate the truth of ongoing events (the Palestinian-Israeli conflict, the 1994 Rwanda genocide and the brutal police violence against the 2001 G8 protesters in Genoa) in a more objectivist way than we are accustomed to, but rather because they demand that we take a stance in a process of transformation, which is vital for our future. Rather than points of arrival for consumers' contemplation of beauty, they are points of departure to change the world, a world that needs new interpretations instead of better descriptions. 

While some might consider these works excessively politically correct, it is difficult to ignore their interest in our salvation. But salvation from what? If there is a "transfiguration"(in music, photographs, film) of our "commonplaces" (conflict, genocide, violence) in these three works, it does not come only from the creative energy in the composition but also because these commonplaces have become much too common. If we have become so accustomed to these events that we take them for granted, then art is saving us from discrimination, forgetfulness and annihilation. It should not come as a surprise that Hans Georg Gadamer’s greatest concern was to emphasise how art, just as science, also manifests claims of truth. 

The only difference between them is their requirements: while science will remain satisfied with propositional truths (information regarding the state of things), art demands we enter into dialogue with the work. This is why the German master believed so much in the capacity of hermeneutic philosophy (concerned with the interpretative nature of human beings) to stimulate further interest through interpretation. If "being", that is, our existence, were affected only by propositional truths, not only art would be useless but also the variety of information networks that are the cornerstone of democratic institutions. Waits, Jaar and Viccari call their audiences to respond and also to intervene practically - and this, an involvement in the shocking commonplace atrocities of the world, is necessarily existential.

Alliance Royale (Vidéo)

Conferencias: Literatura y Viajes


lunes, 6 de agosto de 2012

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (III)

EL NACIMIENTO DE LA TECNO-BIO-POLÍTICA:
Libertad, control y resistencia en las sociedades tecno-escriturales (III-3)

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (III) 
Jimmy Hernández Marcelo
Universidad Pontificia de Salamanca
jim.her.mar@gmail.com

La escritura y la mano, como hemos visto, están detrás de todos los procesos transformadores de la sociedad. En esta transformación hay una dinámica racional que alumbra el camino de liberación del hombre. Los otros, los anormales, para usar el término de Foucault, se someten a un juego de diferencias que los hace miembros de la periferia, los somete y los violenta. De esto se deriva la lógica de redención a través de actos de segregación y de excomunión. Detrás del destierro o del exilio subyace la idea de que hay una expresión de solidaridad, que se está haciendo un bien al excluido y a la comunidad.

El marginado es el medio apropiado para expresar el bien de la sociedad. La lucha por la igualdad, en principio ante las leyes, es una búsqueda de liberación hecha a través de las manos. La imagen de un rostro tras las rejas con las manos apretando las rejas es muy sugerente para lo que estamos explicando. Encerar las manos es sinónimo de no tener libertad. Lo que se cierra es la posibilidad de liberación. El encierro en todas sus manifestaciones establece lazos profundos con la idea de control. La exclusión y marginación se da bajo una lógica de identidad y normalidad, que excluye y lleva a los bordes aquello que no reconoce como semejante. El control se da, precisamente, para evitar que lo diferente reine en el terreno de lo semejante. La lógica del control busca medios de castración, trata de quitar la fecundidad para que lo diferente no se multiplique, no se reproduzca. El encierro es, entonces, el mecanismo eficaz para poder luchar contra la libertad. La característica fundamental del control es que su forma de actuar es, reprimir al sujeto desde fuera, someterloen su actuar poiético, para luego someterlo en su praxis. Porque la fecundidad externa es signo y reflejo de la fecundidad interna. Por suerte, los lugares clásicos de encierro, de control y de subyugación son perfectamente identificables, pues se expresan a través de la lógica de la presencia y de poder o del poder presente.

El poder fluye desde el centro hacia los márgenes. De allí que la deconstrucción derridiana busque descentrar la centralidad, hacer decir lo no dicho, mostrar lo oculto, centralizar al marginado. Pero antes se debe mostrar y demostrar la lógica de la centralidad para poder reconocer el centro y el margen. La racionalidad centrada en el concepto de logos privilegia un tipo de presencia, opera bajo ciertos parámetros que se despender de su configuración ontológica. Hasta donde nos ha hecho comprender Heidegger la idea de la fisicalización de la metafísica.

El poder, el control debían ser presentes, concretos, visibles. Sus efectos, del mismo modo. Poder y control se relacionan al modo de causa y efecto. De este modo, Occidente ha avanzado bajo una lógica de la identidad, el triunfo de la racionalidad occidental es el triunfo de la ocultación y de la exclusión. El privilegio de la presencia aparece como el elemento decisivo en toda teoría del lenguaje y de la comunicación. No es una suerte azarosa que este contexto la filosofía del lenguaje tenga un auge acelerado. Esta lógica fonológica ha marcado el ritmo del juego de las diferencias entre el habla y la escritura. Sin embargo, las contradicciones que encontramos en el interior de la relación habla-escritura, y que la deconstucción tomara como puntos importantes en su proyecto nos muestran errores en el interior del sistemalogocentrista; y de este modo, son muestra de la incoherencia y de la incapacidad de salir de la “degradación de actuación” de la que forma parte la misma degradación de la escritura, puesto que los filósofos escriben a pesar de que se esfuerzan en escriben en contra de la escritura, y pretenden que su verdad se sepa a través de su escritura.

 La escritura implica repetición, ausencia, riesgo de pérdida, muerte; pero también es verdad que ninguna palabra sería posible sin esos valores. La escritura designa con propiedad el funcionamiento de la lengua en general, y la lengua en general sería a la vez escritura. Ambos funcionan de la misma manera, tantos los hechos del habla como los hechos de la escritura se encuadran perfectamente dentro del mismo sistema de signos en general. Setrata de mostrar que los rasgos atribuidos habitualmente a la escritura son también aplicables a la palabra hablada. Se demuestra, entonces, que todo lo que se ha predicado de la escritura cae como en un espejo también sobre el habla. Y esto no con el fin de otorgar a la escritura todas las virtudes que suelen atribuírsele al habla, ni siquiera para proclamar otras virtudes de lo escrito o celebrar sus excelencias.

"Los jueves, milagro" (1957). Luis García Berlanga / versión completa

domingo, 5 de agosto de 2012

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (II Parte)





EL NACIMIENTO DE LA TECNO-BIO-POLÍTICA Libertad, control y resistencia en las sociedades tecno-escriturales (III-2)

Jimmy Hernández Marcelo
Universidad Pontificia de Salamanca 

 La escritura implica repetición, ausencia, riesgo de pérdida, muerte; pero también es verdad que ninguna palabra sería posible sin esos valores. La escritura designa con propiedad el funcionamiento de la lengua en general, y la lengua en general sería a la vez escritura. Ambos funcionan de la misma manera, tantos los hechos del habla como los hechos de la escritura se encuadran perfectamente dentro del mismo sistema de signos en general. Se trata de mostrar que los rasgos atribuidos habitualmente a la escritura son también aplicables a la palabra hablada. Se demuestra, entonces, que todo lo que se ha predicado de la escritura cae como en un espejo también sobre el habla. Y esto no con el fin de otorgar a la escritura todas las virtudes que suelen atribuírsele al habla, ni siquiera para proclamar otras virtudes de lo escrito o celebrar sus excelencias. La escritura supone la muerte del escritor y esta muerte abre el camino a la alteridad general. La firma del autor permanece siempre en espera de otro, del destinatiario.

El logos ha abierto una herida en la alteridad, en la relación con el otro. La razón fría de Occidente, y que encuentra un excelente ejemplo en el axioma “pienso, luego existo” de Descartes han llevado al mundo del siglo XXI a los niveles de explotación y de opresión que no han sido vistos nunca antes. Racionalidad pragmática apoyada con los postulados de la ciencia. Se ha apropiado de sus teorías y esquemas y ha llevado a su máxima expresión la idea del dominio de la naturaleza. La ciencia se ha vuelto instrumento, se conoce para producir; se descubre y se pregunta sólo para transformar. Derrida inauguraría una época de una filosofía de la escritura, en contraposición a la creciente filosofía del lenguaje. Haciendo un balance crítico y postulando soluciones al conflicto y a la exclusión. Hasta este momento hemos hablado de la escritura en el logocentrismo, llamada escritura fonológica. Luego, hemos presentado la reflexión hecho por Derrida sobre una escritura originaria llamada archi-escritura. Dónde se ubica, ahora, la tecno-escritura.

En principio no es ni una ni la otra, es una nueva forma de escribir basada en un sistema matemático-escritural. No obstante, es fruto de la proyección ontológica de un cambio en las estructuras racionales de la sociedad occidental: el paso de una lógica a una gráfica. De los sesentas a hoy ha habido ciertos cambios no predichos por la lógica: la masificación de las redes sociales, la creación de identidades virtuales, los mensajes de textos, los teléfonos celulares. El Facebook, por ejemplo, aparece como un fenómeno dentro de la norma de diseño programacional. La misma idea de pro-grama (que utilizamos para el software) hace alusión a la incursión en una dinámica escritural. No estamos enteramente conscientes del cambio, pero éste ha significado modificaciones significativas en nuestro modo de vivir, pensar y actuar que merecen una reflexión seria. ¿Cuál es la racionalidad detrás de la tecno-escritura? Derrida creía que la revaloración de la escritura en el centro de la ontología social tendría como consecuencia la ruptura de las oposiciones identitarias y las posturas hegemónicas en el terreno de lo ético y lo político. Sin embargo, era necesario una real, consciente y responsable apuesta por la alteridad, por los oprimidos y marginados, sólo en esta dinámica ha de entenderse la primacía de lo ético sobre lo ontológico en Derrida.

 El realismo deconstructivo significa, pues, la mirada directa y objetiva al que sufre la opresión en el mundo real. Si algo es real, no es la jerarquización, ésta es solo conceptual y construida socialmente, lo real es el acontecimiento mediante el que lo otro es excluido de cualquier postura discursiva. Cuando Derrida invierte los opuestos binarios y hace posible una nueva lectura de la relación de oposición, no elimina los términos de la estrategia deconstructiva, de allí que MaurizioFerraris la compare con la dialéctica hegeliana. Lo que se trata de hacer es un esclarecimiento reflexivo de tipo psicoanalítico,  presentado como una emancipación de tipo ilustrado, es decir como una liberación respecto de los prejuicios morales. Muestra que la represión no es histórica, sino estructural. Por eso, además, la deconstrucción presenta un principio indeconstruible: la justicia. Lo que se busca es hacer justicia a la represión violenta, a la marginación injustificada, al olvido del otro, a la omisión de las diferencias, a la anormalidad de lo diferente.

Maurizo Ferraris: Kant y la Ilustración (video, 2010)

La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (I parte)

EL NACIMIENTO DE LA TECNO-BIO-POLÍTICA: Libertad, control y resistencia en las sociedades tecno-escriturales (III-1) La racionalidad detrás de la sociedad que escribe (I)



Jimmy Hernández Marcelo 
Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima 

La escritura y la mano, como hemos visto, están detrás de todos los procesos transformadores de la sociedad. En esta transformación hay una dinámica racional que alumbra el camino de liberación del hombre. Los otros, los anormales, para usar el término de Foucault, se someten a un juego de diferencias que los hace miembros de la periferia, los somete y los violenta. De esto se deriva la lógica de redención a través de actos de segregación y de excomunión. Detrás del destierro o del exilio subyace la idea de que hay una expresión de solidaridad, que se está haciendo un bien al excluido y a la comunidad. El marginado es el medio apropiado para expresar el bien de la sociedad. La lucha por la igualdad, en principio ante las leyes, es una búsqueda de liberación hecha a través de las manos. La imagen de un rostro tras las rejas con las manos apretando las rejas es muy sugerente para lo que estamos explicando. Encerar las manos es sinónimo de no tener libertad. Lo que se cierra es la posibilidad de liberación. 

El encierro en todas sus manifestaciones establece lazos profundos con la idea de control. La exclusión y marginación se da bajo una lógica de identidad y normalidad, que excluye y lleva a los bordes aquello que no reconoce como semejante. El control se da, precisamente, para evitar que lo diferente reine en el terreno de lo semejante. La lógica del control busca medios de castración, trata de quitar la fecundidad para que lo diferente no se multiplique, no se reproduzca. El encierro es, entonces, el mecanismo eficaz para poder luchar contra la libertad.La característica fundamental del control es que su forma de actuar es, reprimir al sujeto desde fuera, someterlo en su actuar poiético, para luego someterlo en su praxis. Porque la fecundidad externa es signo y reflejo de la fecundidad interna. Por suerte, los lugares clásicos de encierro, de control y de subyugación son perfectamente identificables, pues se expresan a través de la lógica de la presencia y de poder o del poder presente.

El poder fluye desde el centro hacia los márgenes. De allí que la deconstrucción derridiana busque descentrar la centralidad, hacer decir lo no dicho, mostrar lo oculto, centralizar al marginado. Pero antes se debe mostrar y demostrar la lógica de la centralidad para poder reconocer el centro y el margen. La racionalidad centrada en el concepto de logos privilegia un tipo de presencia, opera bajo ciertos parámetros que se despender de su configuración ontológica. Hasta donde nos ha hecho comprender Heidegger la idea de la fisicalización de la metafísica. El poder, el control debían ser presentes, concretos, visibles. Sus efectos, del mismo modo. Poder y control se relacionan al modo de causa y efecto. De este modo, Occidente ha avanzado bajo una lógica de la identidad, el triunfo de la racionalidad occidental es el triunfo de la ocultación y de la exclusión. El privilegio de la presencia aparece como el elemento decisivo en toda teoría del lenguaje y de la comunicación. No es una suerte azarosa que este contexto la filosofía del lenguaje tenga un auge acelerado. 

Esta lógica fonológica ha marcado el ritmo del juego de las diferencias entre el habla y la escritura. Sin embargo, las contradicciones que encontramos en el interior de la relación habla-escritura, y que la deconstucción tomara como puntos importantes en su proyecto nos muestran errores en el interior del sistemalogocentrista; y de este modo, son muestra de la incoherencia y de la incapacidad de salir de la “degradación de actuación” de la que forma parte la misma degradación de la escritura, puesto que los filósofos escriben a pesar de que se esfuerzan en escriben en contra de la escritura, y pretenden que su verdad se sepa a través de su escritura.

jueves, 2 de agosto de 2012

15 de julio: Aniversario del fallecimiento de Su Alteza Imperial y Real Otón de Habsburgo

miércoles, 1 de agosto de 2012

I’m wired, therefore I exist

Santiago Zabala

Today if you are not often wired, you do not exist. Like radio and television in other times, the internet has become not only an indispensable tool but also a vital component of our life. It has become so useful, significant, and meaningful for variety of administrative, cultural, and political reasons that a life without it seems unimaginable in the twenty-first century. The ownership of this interactive life is troubled: when you start seeing interesting advertising on your Gmail banner, personalised ads aimed just at you, your existence has begun to belong to others. At last count there are now 2,267,233,742 users of the internet, that is, 32.7 per cent of the world population. While these numbers refer primarily to North America, Asia, and Europe, in Africa, Latin America, and the Middle East its use is growing rapidly. However, there is a big difference between being online and being wired. This is not a simple semantic difference, but rather an existential distinction that determines our roles, tasks, and possibilities in the world today. Without suggesting a return to twentieth century existentialism (which arose as a reaction against scientific systems threatening humans beings uniqueness) philosophy must stress the vital danger that being wired can pose for our lives.

 Not everyone who is online is also wired. The latter refers to those capable to finding a date or a job through social networks such as LinkedIn, downloading the latest episodes of True Blood, or purchasing self-designed Nike shoes; the former avoid these services. Using the internet just for an email account and cheap airline tickets does not make you technologically incompetent, but rather concerned for your existential distinctiveness, that is, autonomy. But has your existence started to belong to others? For the wired West the danger of the internet does not lie in going crazy from too many hours spent online, although this is becoming more common, but rather in considering a wired existence transparent, free, and vital for your life rather than an active threat. Although being wired assures you an identity on the web, that is, a position in the new wired world, it also frames your existence within the possibilities and limitations of the web. This is why Tim Berners Lee, a founder of the web, recently pointed out how the “more you enter, the more you become locked in. Your social networking site becomes a central platform—a closed silo of content, and one that does not give you full control over your information in it”.

An autonomous life in the twenty-first century will depend on the distances we manage to maintain from the politics of control. This politics was employed by the Soviet Union and is used in contemporary North Korea. These two regimes use technology to manufacture and control the existence of their citizens in order to impose certain beliefs and restrict others. Today, the West seems to be under a similar regime without a central government; that is, it is imposed by technology. Whether they offer exciting social existence on the web or release private data to governments, our existence is in the hands of programmers such as Larry Page, Mark Zuckerberg, and Jack Dorsey; after all, wars are now beginning to be fought also through the web with catastrophic consequences. If being wired seems the only possibility for existence today it’s because only those who have an IP address or Facebook account are recognisable; in other words, only the wired have identities. But the existential issue of wired does not inhere in the fact of being monitored, which is inevitable even offline today, but rather in the existential unfairness of our interactions on the web.

We sacrifice not only the personal information we submit when we join a network or make a purchase but also part of our being, that is, our autonomy. In this relation our existence is involved as a consequence rather than an option. Having said this, the difference between online and wired users of the web does not have to do with their level of education or social status but rather with each group’s interest in being an autonomous interpreter free from technological constraints. The ability of an information consumer to read “between the lines” has been indispensable since the first generation to read newspapers in the sixtheenth century. Today, though, the web requires an even greater effort considering the amount of information and the possibility of interaction at our disposal. The better our ability to interpret autonomously, the better our chances to live a distinct life, but who is capable of overcoming the web’s existential consequences? The online moderate or the wired enthusiast?

 While there is no quick answer to this question, the existential issues it raises are becoming as crucial as they were at the beginning of the nineteenth century. Like the worker in Chaplin’s Modern Times, who ends entangled in the machinery that has conditioned his existence, we must avoid seeing our preferences, interests, and views only in the banner advertisements constantly waved in our eyes.

Coalición Global

Visitantes

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  • Carlos Pairetti - Universidad del Rosario
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  • Piero Venturelli - Bolonia
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  • Raúl Haro - Universidad de Lima
  • Santiago Zabala - Universidad de Columbia
  • Víctor Samuel Rivera - Universidad Nacional Federico Villareal